Para situar correctamente al lector la BIM (Building Information Modeling) se trata de una metodología de trabajo colaborativa para la concepción y gestión de todo tipo de proyectos de construcción, ya sea en el ámbito de la edificación, obra civil o industrial. Se trata pues de una herramienta que está revolucionando la forma de afrontar y ejecutar los proyectos constructivos, ya que abarca todas las fases del proceso, que van desde la concepción de la idea, la posterior transformación en un proyecto de ingeniería o arquitectura, producción y ejecución del mismo, incluyendo todos los elementos intervinientes como instalaciones, materiales, revestimientos y todo tipo de detalles que componen la complejidad de un proyecto de construcción.

Esta herramienta que nos ofrece el mercado y que ya comienza a formar parte de nuestro habitual día a día, nos permite por tanto tener un proyecto mejor concebido desde el principio, ya que todos los actores intervinientes en el mismo pueden colaborar y aportar para enriquecer el mismo, definiendo desde el comienzo los posibles problemas a solventar y dándoles solución en fase de proyecto, con todo lo que conlleva esto y el ahorro de costes que supone. El concepto anglosajón en la gestión de proyectos siempre ha estado avalado por la citada metodología ya que acertadamente se opta por dedicar más tiempo a la fase de proyecto, donde dar soluciones apropiadas a problemas concretos, definir materiales, elementos constructivos e instalaciones, constituyendo un prototipo digital en 3D aprobado por todos los participantes en el mismo y que es fácilmente accesible desde cualquier dispositivo en cualquier momento para consultar lo que fuera necesario, y como no, hacer las modificaciones pertinentes.

No olvidemos también el magnífico valor que nos puede aportar como herramienta de marketing y venta a nuestros clientes, ya que podremos ofrecer una virtualización de los trabajos a realizar ajustada 100% a la ejecución que se realizará en el futuro, optimizando los costes de oferta del producto y dando la opción al cliente de realizar los cambios que pueda considerar en tiempo real y según sus necesidades.

Démosle la importancia que se merece a esta herramienta que seguro nos facilitará a todos los agentes que intervenimos en la concepción de un proyecto el trabajo diario, implicando también a las administraciones para que no haya los tan temidos descuadres en el presupuesto inicial respecto al finalmente ejecutado. Todos saldremos beneficiados sin duda ¡Bienvenida!